Ensenar a los hijos a cuidar el planeta desde el ejemplo
No se les ensena a cuidar el planeta con discursos, sino sembrando asombro y viviendolo nosotros primero. Asi lo veo en el maternaje.
A los hijos se les ensena a cuidar el planeta sobre todo con el ejemplo y con el asombro, no con reglas ni con miedo. Los ninos aprenden mucho mas de lo que nos ven hacer que de lo que les decimos. Si en casa cuidamos el agua, separamos la basura, elegimos comida real y tratamos la naturaleza con respeto, eso se vuelve parte de quienes son, sin necesidad de sermones.
Les quiero compartir como vivo esto en el maternaje. Para mi, sembrar conciencia ecologica en los hijos no es un tema aparte, es parte de criarlos en congruencia y en vinculo con la vida.
El ejemplo ensena mas que el discurso
Ningun discurso sobre el planeta pesa tanto como vernos vivirlo todos los dias. Predicar con el ejemplo, no con la palabra, es el principio que mas me ha servido en la crianza.
Cuando un nino nos ve cerrar la llave, reusar un frasco, llevar bolsas de tela al mercado o compostar las cascaras, no necesita que le expliquemos por que. Lo absorbe como lo natural, como la manera en que su familia habita el mundo.
Ir a la causa, no al sintoma, tambien sirve aqui: en lugar de exigirles conductas ecologicas, podemos encarnarlas nosotros primero. La conciencia se contagia mucho mejor de lo que se impone.
Sembrar asombro, no angustia
Un nino cuida lo que ama, y ama lo que conoce y lo asombra. Por eso el cuidado del planeta nace mejor del vinculo con la naturaleza que del temor a su destruccion.
Algunas formas en que ese vinculo se cultiva en familia:
- Pasar tiempo en la naturaleza, observar, tocar la tierra, mirar los arboles y los insectos.
- Tener plantas o una pequena huerta y dejar que los ninos las cuiden.
- Compostar juntos y ver como los restos se vuelven tierra.
- Hablar de los animales, los rios y los bosques con carino y respeto.
- Celebrar las estaciones y los ciclos naturales en lo cotidiano.
No se trata de cargarlos con la angustia del planeta. La conciencia que nace del amor se sostiene toda la vida; la que nace del miedo se agota o paraliza.
Hacerlos participes, no solo receptores
Los ninos cuidan con mas ganas aquello en lo que participan de verdad. Cuando los invitamos a ser parte, no a obedecer, el cuidado se vuelve suyo.
Darles tareas reales a su edad (regar las plantas, separar la basura, elegir verduras en el mercado, apagar luces) les da un lugar y un sentido de pertenencia. No lo viven como obligacion, sino como contribucion.
Reusar tambien despierta su creatividad: una caja se vuelve nave, un frasco se vuelve maceta. Ahi hay aprendizaje, juego y gozo a la vez, que es como mejor aprende un nino.
Cada nino y cada familia es distinto
No hay una sola forma de criar hijos conscientes del planeta, porque cada nino y cada familia es unico. Somos seres biodividuales, tambien los pequenos: cada uno tiene su ritmo, su sensibilidad y su manera de conectar.
Lo importante no es lograr ninos ecologicamente perfectos, sino sembrar con paciencia y dejar que cada semilla germine a su tiempo. Un granito de arena, sostenido con presencia, vale mas que mil reglas.
Observa a tu hijo, sus intereses, lo que le asombra, y desde ahi acompana. Presencia sobre perfeccion: lo que mas marca a un nino es vernos vivir con congruencia y con carino por la vida.
Para cerrar
Ensenar a los hijos a cuidar el planeta es, en el fondo, ensenarles a amar la vida y a vivir en congruencia con lo que creemos. Y eso se transmite mucho mas con el ejemplo y el asombro que con palabras.
Si te resuena este camino de criar desde la conciencia y el vinculo, me encantaria acompanarte. Te invito a conocer mi trabajo en maternaje consciente y a escribirme si quieres platicar sobre como vivir, en familia, mas cerca de la naturaleza y de la salud integral.
Con todo mi carino, Ximena.